Lo que dicen quienes han traído su reloj.
Opiniones de clientes en Bogotá sobre el trabajo del taller y el proceso documentado de Cuerda Viva.
Volver al inicioExperiencias de clientes
Llevé el reloj de mi papá, un automático suizo que llevaba años detenido. La hoja que me entregaron al recogerlo fue lo que más me llamó la atención: todo detallado, con las lecturas de marcha antes y después. El reloj lleva tres meses andando bien.
Me acerqué por la renovación de juntas de un reloj de buceo. El proceso fue claro desde el principio y me explicaron exactamente qué iban a revisar. Tardó un poco más de lo que esperaba — unos seis días — pero la prueba de resistencia quedó en orden y me lo devolvieron como corresponde.
Pedí una valoración de un reloj de bolsillo que encontramos entre las cosas de mi abuela. El informe fue muy completo: me explicaron el estado de cada parte, qué necesitaría para funcionar y cuánto costaría aproximadamente. No sentí que me quisieran vender nada, solo me dieron la información para decidir.
Llevo tres relojes mecánicos que reviso periódicamente y desde hace dos años lo hago en Cuerda Viva. Lo que más valoro es que puedo comparar las hojas de registro entre revisiones y ver cómo ha evolucionado la marcha de cada pieza. Es un detalle que ningún otro taller donde estuve me ofrecía.
Buen trabajo en general. Las juntas quedaron bien y el reloj pasó la prueba de resistencia sin problemas. Hubiera valorado un poco más de comunicación durante el proceso, pero al recoger el reloj me explicaron todo con detalle y la nota de servicio estaba completa.
Mi reloj era un regalo de grado con mucho valor sentimental y me daba miedo llevarlo a cualquier taller. Aquí me recibieron con calma, me explicaron qué revisarían y me pidieron que leyera el informe antes de aprobar cualquier trabajo. Eso me dio confianza. El reloj quedó perfecto.
Historias de revisión en detalle
El propietario trajo un reloj de cuerda automática que adelantaba entre 8 y 12 minutos por día, dependiendo de la posición en que se guardara. Llevaba sin revisión completa más de diez años.
Desmontaje completo, limpieza por baño técnico, lubricación de todos los puntos de contacto y regulación en seis posiciones durante varios días. Se documentaron lecturas de marcha cada 24 horas durante el período de regulación.
Variación final de +2 segundos por día en posición de uso habitual. El propietario recibió la hoja de registro con todas las lecturas. El reloj lleva cuatro meses andando dentro de esos parámetros.
"No esperaba recibir un documento tan detallado. Es la primera vez que un taller me lo entrega." — R.C., Bogotá
Un reloj deportivo con clasificación de 200 m había empezado a acumular vapor interior bajo el cristal después de actividades en el agua. Las juntas tenían más de cinco años y nunca habían sido reemplazadas.
Reemplazo de las tres juntas (caja, corona y tapa posterior) con materiales compatibles con la clasificación original del reloj. Tras el montaje, prueba de resistencia por presión de aire hasta los valores establecidos por el fabricante.
El reloj superó la prueba de resistencia dentro de los parámetros originales. Entregado en cuatro días hábiles con nota de servicio que incluía los valores medidos durante la prueba.
"Me mostraron los valores de la prueba. No lo esperaba. Me fui tranquila." — P.V., Bogotá
Información de contacto
Calle 72 #10-34
Bogotá 110231
Lun–Vie: 9:00–18:00
Sáb: 10:00–14:00
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