Un taller que trabaja con paciencia y deja constancia escrita de cada trabajo.
Volver al inicioCuerda Viva abrió sus puertas en 2009
El taller nació en el barrio Chapinero de Bogotá, cuando Ernesto Morales decidió dedicar su tiempo a lo que había aprendido durante años como aprendiz de un relojero suizo que vivió en Colombia hasta finales de los noventa. La idea era sencilla: ofrecer un servicio de revisión de relojes mecánicos que fuera transparente desde el primer momento.
En esos primeros años, la mayor parte del trabajo llegaba por recomendación. Alguien traía un reloj del abuelo que dejó de funcionar, o un coleccionista buscaba quien pudiera revisar un cronógrafo de los años sesenta sin estropear nada. Poco a poco, la forma de trabajar de Cuerda Viva fue tomando forma: documentar cada paso, no comenzar ningún trabajo sin informar antes al propietario, y entregar siempre una hoja con lo que se hizo.
Hoy el taller sigue en la misma línea. No somos el lugar más rápido de la ciudad, pero sí uno donde su reloj recibe atención individual y usted sabe con precisión qué ocurrió mientras estuvo aquí.
Nuestra forma de trabajar
Cada reloj que entra al taller recibe una ficha de entrada. Anotamos el estado inicial, lo que el propietario describe, y las lecturas de marcha antes de intervenir. A partir de ahí, el proceso sigue un orden claro que documentamos hasta el final.
Por qué documentamos todo
Un reloj mecánico es un objeto con historia. Cuando alguien nos trae una pieza que perteneció a su padre, queremos que sepa exactamente qué tocamos y por qué. La hoja de registro es nuestra forma de mantener esa conversación abierta.
Bogotá como contexto
La humedad y los cambios de temperatura en Bogotá afectan a los relojes de formas particulares. Con el tiempo, hemos desarrollado criterios de revisión adaptados a estas condiciones, especialmente para piezas que se usan a diario en la ciudad.
Quiénes trabajamos aquí
Ernesto Morales
Formado junto a un relojero suizo establecido en Colombia, lleva más de veinte años trabajando con relojes mecánicos y automáticos. Fundó Cuerda Viva en 2009 con el propósito de ofrecer un servicio documentado y sin opacidad.
Laura Castro
Se especializa en la valoración de piezas heredadas y en la redacción de los informes técnicos que acompañan cada servicio. Su formación incluye estudios de relojería en Alemania y experiencia en conservación de objetos históricos.
David Vargas
Responsable de las renovaciones de juntas y de las pruebas de resistencia. Ha trabajado con cajas de diseños complejos y conoce los criterios de resistencia al agua de las principales marcas del mercado.
Cómo mantenemos la calidad del servicio
Registro documentado
Cada reloj recibe una ficha de entrada y una hoja de registro completa al finalizar. El propietario se lleva ese documento junto con la pieza.
Prueba de marcha medida
Usamos equipos de análisis de marcha para medir la variación diaria del reloj antes y después de la intervención. Los resultados quedan anotados en el registro.
Lubricantes técnicos certificados
Trabajamos con lubricantes especializados para cada tipo de calibre y punto de contacto. No usamos productos genéricos que puedan dañar piezas delicadas a largo plazo.
Verificación de resistencia al agua
Tras la renovación de juntas, verificamos la resistencia según la clasificación original del reloj con equipo de prueba por presión de aire.
Custodia responsable
Las piezas en proceso se almacenan en condiciones controladas. No cedemos relojes a terceros sin notificación expresa al propietario.
Comunicación directa
Si durante el trabajo encontramos algo no previsto, lo comunicamos antes de proceder. Nada queda sin informar al propietario.
Relojería mecánica en Colombia: un oficio de precisión
La relojería mecánica es un campo donde la atención al detalle no es una virtud opcional sino una condición de trabajo. Un calibre compuesto por decenas o cientos de piezas requiere que cada intervención se realice con conocimiento del conjunto, no solo de la pieza visible.
En Colombia, la cultura del reloj mecánico ha crecido en los últimos años. Cada vez más personas heredan piezas de sus familias o buscan relojes con historia como alternativa a los productos de fabricación en serie. Para esos propietarios, un taller que trabaje con cuidado y explique lo que hace representa algo más que un servicio técnico.
En Cuerda Viva hemos atendido relojes de fabricantes suizos, alemanes y japoneses, tanto modernos como de mediados del siglo pasado. Cada marca y cada calibre tiene sus particularidades, y parte del trabajo de un buen relojero es conocer esas diferencias antes de abrir una caja.
La regulación de la marcha, la selección del lubricante correcto, la decisión de cuándo reemplazar una pieza y cuándo no: todo eso forma parte de una práctica que se desarrolla con tiempo y con experiencia acumulada. No es algo que se improvise.
Si tiene un reloj que merece atención, en Cuerda Viva encontrará un espacio donde su pieza será revisada con cuidado y donde recibirá información completa sobre su estado y lo que se hizo.
¿Listo para traer su reloj?
Escríbanos, llámenos o pase por el taller. Revisamos su pieza, documentamos el estado y le presentamos las opciones antes de cualquier trabajo.
Contactar al taller